(ARGENTINA) En medio de una crisis deportiva sin precedentes tras la eliminación de la Copa Libertadores, la dirigencia de Boca comenzó a tomar decisiones drásticas sobre el armado del plantel profesional. Tras varios días de reuniones de urgencia, Arruabarrena definió el futuro de Marchesín como guardián del arco xeneize.
Según informaron fuentes internas del club, la resolución sobre la continuidad del portero se tomó bajo un estricto consenso entre el Consejo de Fútbol y las esferas más altas de la institución. Esta determinación generó un fuerte impacto interno en el vestuario, lo que muchos califican como un sacudón necesario para renovar las energías del plantel en 2026.
La situación de Agustín Marchesín se volvió compleja debido a su inactividad por lesión y al interés manifiesto de la Ribera por contratar a Álvaro Montero. La falta de minutos oficiales en el último tramo de la temporada, sumada a la necesidad de recambio, aceleró una charla privada donde se trazó el destino del futbolista de 38 años.
La decisión del Consejo y el consenso institucional
El anuncio formal de esta medida se espera para el mes de junio de 2026, fecha en la que se abrirá oficialmente el mercado de pases invernal en Argentina. En el predio de Ezeiza coinciden en que el ciclo de Marchesín requiere una definición clara para permitir el arribo de nuevas variantes solicitadas por el cuerpo técnico que hoy lidera Claudio Úbeda.
Hasta el momento, las cifras de una posible rescisión o transferencia no fueron reveladas de forma oficial por la institución. Según datos de Transfermarkt, el valor del guardameta se ha visto afectado por la falta de competencia reciente, aunque su jerarquía sigue siendo valorada por el entorno de Juan Román Riquelme de cara a la reconstrucción.
Mientras se aguarda la comunicación oficial, el plantel continúa entrenando en medio de un clima de incertidumbre tras quedar fuera del certamen internacional por primera vez en 32 años. La salida de figuras experimentadas parece ser el primer paso de la reestructuración profunda que busca dejar atrás las derrotas ante Huracán y Universidad Católica en La Bombonera.
El próximo paso será la reunión final entre el representante del jugador y los integrantes del Consejo para sellar los términos legales del acuerdo.

