En plena reconstrucción del plantel tras la eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores, Boca Juniors puso el foco en una de las posiciones más sensibles del equipo: el arco. Con la necesidad de sumar jerarquía inmediata, el Consejo de Fútbol ya dio luz verde para avanzar por el arquero colombiano Álvaro Montero, actualmente en actividad con su selección en el Mundial 2026.
La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme considera que el equipo necesita una figura de experiencia internacional que pueda sostener el arco en un contexto de alta presión. Tras la salida de Sergio Romero y la irregularidad en el puesto, el objetivo es incorporar un nombre que compita directamente por la titularidad y aporte seguridad en un semestre clave.
EL PERFIL DE MONTERO Y LA DECISIÓN DE BOCA
El arquero de la Selección de Colombia es visto como una oportunidad de mercado por su presente competitivo y su experiencia en el fútbol sudamericano. Según trascendió, Boca ya tomó contacto con su entorno para conocer condiciones contractuales y la cifra que se maneja ronda los 2 millones de dólares, monto considerado accesible dentro del análisis del Consejo.
En paralelo, el club también evalúa otras alternativas como Sergio Rochet, aunque en las últimas horas Montero tomó ventaja en la carrera por el puesto. Su presente mundialista elevó su cotización, pero también reforzó su visibilidad como arquero de jerarquía internacional.
QUIÉN ES ÁLVARO MONTERO: EL ARQUERO QUE SIGUE BOCA
Álvaro Montero, nacido en El Molino, Colombia, se consolidó en el fútbol profesional a través de un recorrido ascendente en el ámbito local antes de dar el salto a la élite del continente. Su proyección comenzó en clubes de su país, donde rápidamente llamó la atención por su estatura, reflejos y capacidad de liderazgo bajo los tres palos.
Su etapa de mayor crecimiento llegó en el fútbol colombiano, donde se transformó en titular indiscutido y en uno de los arqueros más regulares del torneo. Su rendimiento lo llevó a ser convocado a la Selección de Colombia, donde logró consolidarse como alternativa de peso en la competencia internacional y finalmente alcanzar el puesto en el Mundial 2026.
Montero se caracteriza por su presencia física en el área, su dominio en el juego aéreo y su personalidad para ordenar a la defensa, atributos que encajan en el perfil que Boca busca recuperar en un momento de fragilidad defensiva. Además, su experiencia en partidos de alta exigencia es uno de los puntos más valorados por la dirigencia.
Mientras el plantel se prepara para afrontar los playoffs de la Copa Sudamericana, la negociación podría acelerarse en los próximos días. La intención del club es cerrar un refuerzo de jerarquía antes del inicio de la pretemporada, con el objetivo de estabilizar una zona clave del equipo y devolverle solidez a un Boca que necesita respuestas inmediatas.

