(ARGENTINA) Jhohan Romaña vuelve a convertirse en uno de los nombres más buscados del fútbol argentino. Esta vez, el protagonista es Boca, que inició contactos para intentar quedarse con el defensor colombiano en un mercado de pases que promete movimientos importantes. Sin embargo, detrás de la negociación aparece un detalle que no pasa desapercibido: meses atrás, River también lo tuvo en carpeta, pero la operación nunca llegó a concretarse.
La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme considera que la defensa necesita una renovación urgente tras la eliminación de la Copa Libertadores y los últimos resultados adversos. En ese contexto, Romaña surge como una de las prioridades para reforzar el equipo de Rodolfo Arruabarrena. Su rendimiento en San Lorenzo, donde se consolidó como referente y capitán, despertó nuevamente el interés de uno de los gigantes del país.
La postura de Romaña que ilusiona a Boca
Según trascendió en las últimas horas, el entorno del futbolista ve con buenos ojos la posibilidad de vestir la camiseta azul y oro. La oportunidad de dar un salto deportivo y competir por objetivos más importantes seduce al central colombiano, que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera desde su llegada al fútbol argentino.
Esta situación genera expectativas en Boca porque el jugador ya había sido seguido de cerca por River durante el mercado anterior. En aquel momento, el Millonario analizó diferentes alternativas para reforzar la defensa y el nombre de Romaña apareció entre las opciones evaluadas. Sin embargo, las conversaciones no avanzaron hasta una instancia decisiva y el defensor continuó en San Lorenzo.
De sonar para River a acercarse a La Bombonera
Ahora el escenario es diferente. Boca decidió acelerar y ya existen contactos entre las dirigencias para conocer las condiciones de una eventual transferencia. Aunque las negociaciones recién comenzaron, el hecho de que el jugador no vea con malos ojos una llegada a La Bombonera representa un punto a favor para el Consejo de Fútbol.
De todas formas, la operación está lejos de resolverse. San Lorenzo considera a Romaña una pieza fundamental y no pretende desprenderse fácilmente de su capitán. Por esa razón, cualquier acuerdo dependerá de una oferta económica que satisfaga las pretensiones del club de Boedo, que busca obtener una cifra importante por uno de sus máximos referentes.
Mientras tanto, en Boca siguen atentos a cada movimiento. Riquelme entiende que incorporar a Romaña significaría sumar liderazgo, experiencia y solidez defensiva a un plantel que necesita respuestas inmediatas. Y en medio de una negociación que recién comienza, hay un dato que ya genera repercusión: después de haber estado en la órbita de River, el colombiano ahora observa con buenos ojos la posibilidad de convertirse en refuerzo del Xeneize.

