(ARGENTINA) Después de las llegadas de la semana pasada, el mercado de pases de Boca tiene ahora una nueva obsesión. Es la de un centrodelantero, ante la prolongada lesión de Adam Bareiro, que obliga a buscar a una incorporación de forma urgente. En ese punto, trascendió un nombre que pica en punta, y que cuenta ya con la autorización del Vasco Arrubabarrena.
Lo cierto es que Boca aceleró las gestiones por David Romero, el goleador de Tigre, y la dirigencia xeneize ya se comunicó con el club de Victoria para preguntar condiciones por el atacante. Adam Bareiro se volvió a lesionar en los últimos días y su recuperación no tiene plazos ciertos.
Esa incertidumbre obligó a la Comisión Directiva a salir al mercado por un centrodelantero antes del cierre del libro de pases. Arruabarrena elevó los nombres que considera prioritarios para cubrir el puesto y el de Romero fue el que mayor consenso generó en las oficinas de Brandsen 805.
El nueve que seduce a Arruabarrena
David Romero se transformó en una de las revelaciones del fútbol argentino. En la temporada 2026 ya convirtió siete goles en la Liga Profesional y tres en la Copa Sudamericana. Además, desde su irrupción en 2025 acumula 11 tantos en 19 presentaciones oficiales con la camiseta del Matador.
En “Mundo Boca TV”, a través de Youtube, destacaron que su capacidad para moverse dentro del área, su presencia física y su facilidad para llegar al gol fueron los puntos que llamaron la atención del cuerpo técnico. Arruabarrena dio el visto bueno para avanzar por el nueve y la dirigencia inició los primeros contactos formales con Tigre. La relación entre ambos clubes es buena, lo que allana el camino de una negociación que ya está en marcha y podría intensificarse en las próximas horas.
El propio entrenador respaldó la elección. El nombre de Romero le gusta al Vasco, quien considera que el delantero tiene las características justas para el esquema que pretende plasmar en Boca durante el segundo semestre. A la dirigencia también le cierra el perfil: un futbolista joven, con proyección y que ya demostró eficacia goleadora en un equipo de menor presupuesto.
La traba económica
El principal escollo es el dinero. Romero tiene contrato con Tigre hasta 2030, una extensión que le da al club de Victoria todas las cartas para negociar desde una posición de fuerza. Según las distintas versiones que maneja Boca, la cotización del centrodelantero oscila entre los cinco y los seis millones de dólares. Riquelme y el Consejo de Fútbol deberán definir si el club está dispuesto a hacer una inversión de esa magnitud.

