(ARGENTINA) «El exjugador de River es la alternativa a Sebastián Villa», aseguró el periodista Luciano Cofano. La definición resume la hoja de ruta del Consejo de Fútbol en este mercado: Esequiel Barco entró en escena a instancias del propio Juan Román Riquelme, pero su desembarco en La Ribera depende de una negociación anterior.
Según reveló Cofano en su canal de YouTube, el nombre de Barco fue acercado a la dirigencia xeneize y tuvo visto bueno inmediato. Al actual presidente y al cuerpo técnico les seducen sus características ofensivas, al punto de que ya levantaron el teléfono para averiguar condiciones. “Desde el Xeneize averiguaron su situación e hicieron una consulta por sus condiciones de salida”, confiaron desde el entorno de la operación.
El atacante de 27 años milita en el Spartak de Moscú, donde tiene contrato vigente hasta mediados de 2027. La necesidad de Boca es concreta: el Consejo de Fútbol salió a buscar dos extremos para rearmar un plantel que quedó eliminado de la Copa Libertadores en fase de grupos y necesita variantes urgentes en ofensiva. En ese contexto, Barco aparece como una opción de jerarquía para cubrir uno de esos cupos.
Lo que falta para el sí
La traba principal no está en Rusia, sino en Mendoza. Sebastián Villa es la prioridad absoluta del mercado de Boca, y recién si esa negociación se cae se activará el operativo por Barco. El colombiano tiene una cláusula de salida de 6 millones de dólares, pero Independiente Rivadavia lo cotiza en 10 millones y exige más dinero del que ofreció la dirigencia de La Ribera. Ese tire y afloje dejó el pase en stand by.
Mientras define el caso Villa, el Xeneize ya recabó información precisa sobre los números de Barco. Aunque las cifras oficiales de la negociación no trascendieron, en Boca “estarían dispuestos a hacer una fuerte inversión económica para tenerlo entre sus filas”, indicaron las mismas fuentes. El futbolista, que inició su carrera en Independiente, ve con entusiasmo la chance de volver al fútbol argentino.
La decisión final está en manos del Consejo de Fútbol. Si la pulseada por Villa se destraba, Barco seguirá siendo un nombre anotado en la carpeta pero sin avances. Si la negociación por el colombiano naufraga, Boca acelerará las gestiones por el ex Spartak antes de que el libro de pases ingrese en su tramo más caliente.
