(ARGENTINA) Boca Juniors avanza en el mercado de pases con una hoja de ruta clara: reforzar los extremos y sumar variantes ofensivas tras la eliminación en la Copa Libertadores. En ese contexto, el nombre de Esequiel Barco apareció como una de las principales alternativas.
Según trascendió, el futbolista de 27 años, actualmente en el Spartak de Moscú, fue acercado a la dirigencia y rápidamente recibió el visto bueno del Consejo de Fútbol. Su perfil ofensivo y capacidad de desequilibrio encajan en lo que busca el cuerpo técnico.
Desde el entorno del club ya realizaron consultas informales para conocer su situación contractual. Barco tiene vínculo vigente hasta mediados de 2027, lo que obliga a una negociación con el club ruso en caso de avanzar formalmente.
La prioridad sigue siendo Villa
Más allá del interés por Barco, en Boca la prioridad sigue siendo Sebastián Villa. El delantero es el principal objetivo del mercado, pero su situación con Independiente Rivadavia mantiene en pausa cualquier otra gestión.
El club mendocino fijó condiciones económicas superiores a las que Boca está dispuesto a pagar. Aunque existe una cláusula de salida cercana a los 6 millones de dólares, la negociación se estancó ante la pretensión de una cifra mayor, lo que generó un impasse en las conversaciones.
Un plan condicionado
En este escenario, el avance por Barco está directamente ligado a lo que ocurra con Villa. Si la operación principal no prospera, Boca activará el plan alternativo y buscará acelerar las gestiones por el ex Independiente.
Mientras tanto, la dirigencia ya recopiló información sobre los números que implicaría su llegada. Aunque no trascendieron cifras oficiales, en el club analizan la posibilidad de realizar una inversión importante para concretar la incorporación.
El propio jugador vería con buenos ojos un regreso al fútbol argentino, lo que podría facilitar las negociaciones si se abre esa instancia. Sin embargo, por ahora, su futuro depende de cómo se resuelva la primera opción del mercado.
Con el libro de pases en marcha, Boca se mueve entre prioridades y alternativas, con el objetivo de reforzar el plantel y llegar competitivo al segundo semestre.

