(ARGENTINA) La situación de Edinson Cavani en Boca Juniors atraviesa su momento más delicado desde que llegó al club. Las lesiones, la falta de continuidad y un presente físico que genera preocupación llevaron a que el entrenador Rodolfo Arruabarrena comenzara a tomar decisiones de peso de cara al segundo semestre. En ese contexto, el futuro del delantero uruguayo ya no parece estar garantizado y la postura del cuerpo técnico se volvió cada vez más clara.
Arruabarrena ya piensa un Boca sin Cavani
La principal determinación del entrenador pasa por la planificación deportiva. Mientras el equipo se prepara para afrontar una etapa clave de la temporada, Arruabarrena considera indispensable contar con futbolistas que puedan sostener una presencia constante tanto en entrenamientos como en competencia oficial. Bajo esa premisa, la situación de Cavani aparece como una preocupación difícil de ignorar.
El delantero uruguayo apenas pudo disputar dos encuentros oficiales durante 2026. Participó frente a Platense y Racing, pero en ninguno de los dos casos logró completar el partido. Además, acumuló poco más de 90 minutos en cancha y no consiguió recuperar la regularidad que supo mostrar durante otros momentos de su carrera.
Las continuas molestias físicas terminaron condicionando su aporte al equipo. En las últimas semanas, incluso, debió someterse a un procedimiento médico para intentar solucionar los dolores lumbares que arrastra desde hace tiempo. La recuperación demandará nuevas semanas de trabajo y eso vuelve a retrasar su regreso a la competencia.
Dentro de Boca entienden que el problema ya no pasa únicamente por el rendimiento futbolístico, sino también por la incertidumbre que genera su disponibilidad. Por esa razón, Arruabarrena comenzó a diagramar el plantel sin depender de la presencia del experimentado atacante, una señal que marca un cambio importante respecto a meses anteriores.
Boca analiza una salida antes del cierre del mercado
La postura del entrenador coincide con la mirada que empieza a imponerse dentro de la dirigencia. Según trascendió, el Consejo de Fútbol considera que una eventual salida podría ser beneficiosa para ambas partes si aparece una propuesta conveniente y existe voluntad de alcanzar un acuerdo.
Aunque todavía no hay una decisión oficial comunicada por el club, el escenario cambió considerablemente. Boca buscará reorganizar su plantel durante la próxima ventana de transferencias y liberar espacios para reforzar sectores considerados prioritarios. En ese contexto, Cavani dejó de ser una pieza inamovible.
Con contrato vigente, el uruguayo continúa enfocado en recuperarse físicamente. Sin embargo, la contundente decisión de Arruabarrena de priorizar jugadores con continuidad y plenitud física abrió un interrogante que meses atrás parecía impensado. Hoy, la permanencia del histórico goleador en Boca está más cuestionada que nunca y las próximas semanas serán determinantes para definir su futuro.

