(ARGENTINA) “Creo que Carlos ha estado mucho tiempo lesionado. Jugó muchos partidos, la rodilla se le inflamaba, él siempre por el deseo de jugar, de competir y de demostrar, se estuvo gambeteando la cirugía”, afirmó Serna sobre el presente de Carlos Palacios, mientras el chileno encara una pretemporada decisiva en Boca bajo la mirada del entrenador Rodolfo Arruabarrena, que ya diseñó un plan concreto para intentar devolverle el nivel que motivó su contratación.
Palacios no sumó minutos oficiales durante la primera mitad de 2026 por una sinovitis persistente en la rodilla derecha. Ahora trabaja a la par del plantel en el predio de Ezeiza y, por primera vez en seis meses, lo hace con intensidad dentro de un grupo que encara la puesta a punto para el segundo semestre. La prioridad del cuerpo técnico es que el volante ofensivo recupere ritmo futbolístico sin que la articulación vuelva a inflamarse.
Arruabarrena, sin embargo, hoy le marca la cancha con nombres propios. El periodista Martín Costa contó que el Vasco ve con mucha ventaja al juvenil Tomás Aranda, a quien considera un mediocampista con características diferentes a las que abundan en el plantel y lo nota muy metido en el día a día de la pretemporada. Palacios corre desde atrás en la consideración por un puesto y deberá trabajar fuerte durante estas semanas para cambiar la mirada del entrenador.
Para aceitar la recuperación, Arruabarrena mantiene una comunicación frecuente con el chileno y lo incluyó junto a Kevin Zenón en la lista de futbolistas a los que pretende devolverles su mejor versión con la camiseta de Boca. El DT entiende que el talento está intacto y que la pretemporada es el momento justo para reinsertarlo sin apuros, pero también sin garantías: necesita ver respuestas concretas en cada exigencia física y táctica.
La inversión que la dirigencia hizo en 2025 para traerlo desde Colo‑Colo agrega presión a la historia. Boca apostó fuerte por un jugador que había mostrado desequilibrio en el uno contra uno y gol, pero que hasta ahora no pudo devolver dentro de la cancha. Desde el entorno del futbolista admiten que postergó una cirugía para seguir compitiendo, una decisión que el propio Serna describió sin filtros: “se estuvo gambeteando la cirugía”.
La pretemporada asoma entonces como el escenario en el que Palacios tiene que demostrar que está en condiciones de pelearle el lugar a Aranda. Sin minutos en el primer semestre y con el equipo ya afuera de la Copa Libertadores y del Torneo Apertura, cada jornada de trabajo en Ezeiza vale doble para meterse en la rotación de un plantel que se rearma tras la crisis deportiva.
La reanudación oficial no le dará margen. Palacios encara la segunda mitad del año con un competidor directo que le sacó varios cuerpos de ventaja y con la obligación de justificar la apuesta económica del club. El plan que trazó Arruabarrena le abre la puerta, pero solo con rendimiento comprobado en la pretemporada el chileno podrá torcer la historia y ganarse un lugar entre los elegidos por el entrenador.

