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Mercado de Pases

El plan de Arruabarrena para que Boca recupere la solidez defensiva

Tras la histórica eliminación continental y la crisis de resultados, el entrenador impulsa una profunda reestructuración en el bloque bajo mediante la incorporación de Ayrton Costa y Marco Pellegrino para el próximo semestre.

Arruabarrena
Arruabarrena

(ARGENTINA) (ARGENTINA) Tras la histórica eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores y el duro golpe ante Huracán, el clima en Boca exige medidas urgentes. El Consejo de Fútbol busca respuestas inmediatas para frenar la sangría de goles recibidos en el semestre. En este escenario, Arruabarrena implementará una reestructuración en la defensa de Boca para recuperar la solidez perdida, apostando por los ingresos de Ayrton Costa y Marco Pellegrino.

Según informó el periodista Julio Pavoni en el medio El Intransigente, el reporte detalla cambios drásticos de cara a junio de 2026. La intención primordial es fortalecer el bloque bajo tras los errores defensivos que costaron la clasificación internacional en las últimas semanas. Con la salida previa de Cristian Lema, quien regresó al Lille, el margen de error se achicó considerablemente para el armado del equipo.

La elección de Marco Pellegrino responde a la necesidad de contar con un central zurdo con salida limpia y buen juego aéreo. El ex Platense será una de las piezas fundamentales en este nuevo esquema que busca reducir las fallas individuales que se repitieron en los últimos partidos. Por su parte, Ayrton Costa aportará la polivalencia necesaria para cubrir tanto la zaga central como el lateral izquierdo ante cualquier eventualidad física de los habituales titulares.

El plan de Arruabarrena para recuperar la solidez

El contexto deportivo de Boca es crítico: el equipo viene de quedar fuera del Apertura tras perder 3-2 contra Huracán en La Bombonera, donde el juvenil Lautaro Di Lollo cometió dos penales. A esto se le sumó la derrota 1-0 ante Universidad Católica el pasado 28 de mayo, sellando una eliminación inédita en los últimos 32 años de la competencia continental, dejando al club con la obligación de pelear la Sudamericana.

Desde el Consejo de Fútbol encabezado por Juan Román Riquelme consideran que estos ajustes propuestos por Arruabarrena son el primer paso de un rearmado más profundo. No se descartan nuevas salidas en este mercado de pases, ya que nombres como Belmonte o W. Alarcón están bajo evaluación constante por su rendimiento. La prioridad absoluta para la dirigencia es que el equipo llegue en óptimas condiciones al playoff internacional contra O’Higgins.

Los cambios estructurales no solo apuntan a nombres propios, sino a un funcionamiento colectivo que proteja de mejor manera al arquero Marchesín. El bloque bajo ha sido el punto más débil en lo que va del año, y la inclusión de futbolistas con mayor rigor físico busca evitar las desatenciones en los minutos finales que costaron puntos vitales. Arruabarrena confía en que esta nueva fisonomía le devolverá al equipo la competitividad perdida en el plano local.

Con este panorama, el plantel iniciará una etapa de trabajos específicos para aceitar los movimientos tácticos antes del reinicio de la actividad oficial en julio. El debut de esta nueva estructura defensiva será la prueba de fuego para determinar si el club puede revertir la crisis deportiva que atraviesa en este 2026 y aspirar a un título en el segundo semestre.