(ARGENTINA) Con Agustín Marchesín fuera de juego para lo que resta de la temporada por una lesión y Leandro Brey sin terminar de afirmarse, Rodolfo Arruabarrena le pidió a Juan Román Riquelme un arquero para este mercado de pases. El flamante entrenador de Boca llevó a la mesa del presidente tres nombres de peso internacional: Álvaro Montero, Sergio Rochet y Gerónimo Rulli.
La información fue revelada por DSports Radio y marca la primera gran movida del Vasco desde que asumió el cargo. Los tres arqueros propuestos están disputando el Mundial 2026 con sus respectivas selecciones, un detalle que habla de la jerarquía pretendida para un puesto que quedó debilitado tras la baja de Marchesín.
Arruabarrena consideró insuficiente el rendimiento de Brey en los últimos partidos y necesita un guardameta que le dé seguridad para encarar la segunda mitad del año, que incluye el playoff de la Copa Sudamericana. La búsqueda corre por cuenta del Consejo de Fútbol, que ya tomó nota de las prioridades del cuerpo técnico.
La pulseada por el precio
De los tres nombres, el que más camino recorrió es el del colombiano Montero. Según contó el periodista Germán García Grova en su cuenta de X, Boca ya se comunicó con el entorno del arquero para hacerle saber el interés concreto. Actualmente cedido en Vélez, su ficha pertenece a Millonarios, aunque el Fortín anunció que ejecutará la opción de compra, fijada en 1,8 millones de dólares. Aun así, en La Ribera mantienen el optimismo de poder negociar.
Los otros dos apuntados por Arruabarrena son el uruguayo Sergio Rochet y el argentino Gerónimo Rulli, ambos con experiencia europea y titulares en sus selecciones. Sin embargo, hasta el momento no hubo sondeos formales y sus respectivos contratos los convierten en alternativas más costosas que la de Montero.
El principal escollo para cualquiera de las tres operaciones es el valor de mercado. Ninguno quedaría libre en este período, por lo que la dirigencia deberá desembolsar una suma importante. El Consejo de Fútbol analiza cuál de las opciones se ajusta mejor al presupuesto sin desatender otras prioridades del mercado, como el lateral derecho y el enganche.
En los próximos días, Boca definirá si eleva una oferta formal por Montero —el más accesible de la terna— o si activa gestos concretos por Rochet o Rulli. La necesidad de cumplirle al DT es clara, y el reloj del libro de pases ya empezó a correr.

