(ARGENTINA) Rodolfo Arruabarrena ya comenzó a trabajar en la planificación del Boca que afrontará el segundo semestre de 2026 y una de sus primeras conclusiones fue clara: el plantel necesita refuerzos. Tras analizar el rendimiento del equipo durante una primera mitad de año marcada por las eliminaciones y la irregularidad futbolística, el entrenador trasladó sus inquietudes a Juan Román Riquelme y a la dirigencia, con el objetivo de fortalecer sectores considerados clave para la nueva etapa.
El diagnóstico elaborado por el cuerpo técnico señala que Boca necesita incorporar jugadores capaces de aportar experiencia, liderazgo y competitividad inmediata. Arruabarrena considera que la base actual cuenta con futbolistas de calidad, pero entiende que el equipo perdió solidez en momentos decisivos y requiere variantes que eleven el nivel general de la plantilla. La intención es conformar un grupo más equilibrado y preparado para afrontar los desafíos deportivos que quedan en la temporada.
Los puestos que Boca busca reforzar
La principal preocupación del entrenador se encuentra en el aspecto defensivo. Durante el semestre anterior, Boca mostró dificultades para sostener regularidad en la última línea y sufrió errores que terminaron condicionando resultados importantes. Por ese motivo, una de las prioridades será incorporar al menos un defensor con experiencia y capacidad de liderazgo dentro del campo de juego.
Además de la defensa, el cuerpo técnico también pretende sumar futbolistas que aporten dinámica e intensidad en la mitad de la cancha. Arruabarrena busca un equipo con mayor agresividad para recuperar la pelota y con más capacidad para sostener el ritmo de los partidos. La búsqueda apunta a jugadores que puedan adaptarse rápidamente a las exigencias de la institución y asumir responsabilidades desde el primer día.
En las últimas reuniones mantenidas con Riquelme, el entrenador dejó en claro que los refuerzos deben tener personalidad para responder en escenarios de máxima presión. Boca afrontará competencias importantes durante el segundo semestre y el DT considera fundamental contar con futbolistas acostumbrados a disputar partidos decisivos. Más allá de los nombres que circulan en el mercado, el perfil ya está definido.
La misión de Riquelme en el mercado
La dirigencia tomó nota de los pedidos y comenzó a trabajar en distintas alternativas para satisfacer las necesidades del entrenador. La idea es avanzar en negociaciones que permitan incorporar jerarquía sin comprometer el equilibrio económico de la institución. En ese contexto, algunas salidas también podrían facilitar la llegada de nuevos jugadores.
“Habrá algunas incorporaciones que ayudarán a mejorar el nivel general del equipo”, afirmó Arruabarrena al referirse al mercado de pases. Aunque evitó brindar detalles específicos, su mensaje reflejó la importancia que tendrán los refuerzos en el proyecto que comenzará oficialmente con la pretemporada. Boca apuesta a una renovación que combine experiencia, carácter y calidad para volver a ser protagonista y recuperar el terreno perdido durante el primer semestre.

