(ARGENTINA) Cuando todo indicaba que Ezequiel “Chimy” Ávila estaba muy cerca de convertirse en nuevo jugador de Boca, Rodolfo Arruabarrena cambió el rumbo del mercado de pases. El entrenador le comunicó a la dirigencia que, tras la inminente incorporación de Enner Valencia, la prioridad dejó de ser otro delantero y pasó a enfocarse en reforzar la defensa y el mediocampo.
La operación por el atacante, que había avanzado de manera importante en las últimas semanas, quedó en pausa por una decisión exclusivamente futbolística. Según trascendió, el cuerpo técnico entiende que el plantel ya contará con un centrodelantero de jerarquía con la llegada de Valencia y considera más urgente fortalecer otros sectores del equipo.
Arruabarrena cambió las prioridades del mercado
Desde el entorno del cuerpo técnico explican que el Vasco busca un mercado más selectivo y no pretende incorporar futbolistas únicamente para ampliar la cantidad de variantes. La idea es sumar jugadores que resuelvan necesidades puntuales y eleven el nivel competitivo del equipo en posiciones donde todavía observa falencias.
En ese contexto, Arruabarrena le pidió al Consejo de Fútbol que los recursos disponibles se destinen a la contratación de un marcador central derecho y de un volante con capacidad para aportar equilibrio, recuperación y dinámica en la mitad de la cancha. Son los dos puestos que el entrenador considera indispensables para completar el plantel antes del cierre del mercado.
La decisión no implica que el pase del Chimy Ávila haya quedado definitivamente descartado. El delantero, que actualmente se encuentra libre tras su salida del Betis, continúa siendo un futbolista del gusto de la dirigencia y del propio cuerpo técnico. Sin embargo, su incorporación dejó de ser una urgencia y solo volvería a tomar fuerza si cambian las condiciones del mercado o se produce alguna salida en el plantel.
La llegada de Enner Valencia modificó el escenario. Arruabarrena considera que el ecuatoriano puede asumir el rol principal en el ataque y entiende que incorporar otro centrodelantero en este momento implicaría destinar recursos a una posición que ya estaría cubierta, mientras persisten necesidades en otros sectores del campo.
Con este panorama, Boca continuará negociando por un defensor central y un mediocampista antes de evaluar nuevos movimientos en ofensiva. La dirigencia mantiene abiertas distintas alternativas, aunque ahora trabaja bajo las prioridades marcadas por Arruabarrena, quien busca terminar de darle equilibrio al equipo antes del cierre del libro de pases.
