(ARGENTINA) Boca Juniors busca soluciones para uno de los problemas que más expuso durante el primer semestre: la falta de gol. Entre lesiones, bajos rendimientos y una marcada irregularidad ofensiva, la dirigencia trabaja en la incorporación de un centrodelantero para afrontar la segunda parte de la temporada.
El gran apuntado por Rodolfo Arruabarrena es Jonathan Calleri. El entrenador mantiene una excelente relación con el delantero, a quien dirigió durante su primera etapa en Boca y con quien consiguió algunos de sus mejores resultados en el club. Sin embargo, la operación aparece cada vez más compleja.
Actualmente, Calleri es capitán y una de las figuras de San Pablo. Además, se encuentra negociando una renovación contractual que extendería su vínculo con la institución brasileña hasta 2028. La diferencia económica entre el fútbol argentino y el brasileño también representa un obstáculo difícil de superar para el Consejo de Fútbol.
Mateo Pellegrino gana terreno
Ante este escenario, Boca comenzó a evaluar otras alternativas para reforzar el ataque. Uno de los nombres que aparece en la carpeta de Arruabarrena es Mateo Pellegrino, delantero argentino que pertenece al Parma de Italia y que viene siendo seguido de cerca por el cuerpo técnico.
El atacante, de 24 años, es considerado una opción con proyección y características que encajan en el perfil buscado por el entrenador. Su capacidad para jugar como referencia de área, su movilidad y su margen de crecimiento son aspectos valorados por quienes participan en la planificación deportiva del club.
Si bien todavía no existen negociaciones avanzadas, el nombre de Pellegrino empezó a ganar fuerza a medida que la posibilidad de incorporar a Calleri se fue enfriando. La dirigencia analiza distintas variantes para reforzar un sector considerado prioritario de cara a la Copa Sudamericana y el torneo local.
Boca busca un nuevo 9
La búsqueda de un delantero es una de las prioridades del mercado de pases. La salida de algunos futbolistas y los problemas físicos que afectaron a varios atacantes dejaron al equipo con pocas variantes para afrontar la segunda parte del año.
En ese contexto, Arruabarrena pretende sumar un centrodelantero que pueda aportar presencia en el área y mejorar la efectividad ofensiva. Calleri sigue siendo el gran anhelo, pero la realidad económica y contractual hace que la operación sea extremadamente difícil.
Por eso, mientras el Consejo de Fútbol continúa explorando alternativas, Mateo Pellegrino emerge como una de las opciones que más interés genera dentro del club. Con el mercado en marcha y la necesidad de reforzar el plantel, Boca acelera la búsqueda de un nuevo número 9 para intentar cambiar la imagen que dejó durante el primer semestre.

