(ARGENTINA) La situación de Rodrigo Aguirre volvió a instalarse en el radar de Boca Juniors tras la finalización de la participación de Uruguay en el Mundial 2026. Con el delantero ya liberado de la competencia internacional, el club de La Ribera comienza a evaluar nuevamente su perfil dentro de las alternativas que maneja para reforzar el ataque.
Si bien el atacante de Tigres había evitado referirse a su futuro durante el torneo, su nombre nunca salió completamente de la órbita xeneize. Ahora, con el calendario mundialista finalizado para la Celeste, su escenario deportivo cambia y permite que el mercado vuelva a activarse en torno a su figura.
Un perfil que Boca sigue analizando
En el entorno del Consejo de Fútbol consideran a Aguirre como una opción válida dentro del abanico de delanteros que se analizan para el próximo mercado. Su capacidad para jugar como referencia de área y su experiencia en el fútbol internacional son aspectos que encajan con la búsqueda del cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena.
La intención de Boca en este mercado es sumar variantes ofensivas que le den mayor profundidad al plantel. En ese contexto, el nombre del uruguayo aparece como una alternativa que puede aportar competencia directa en el puesto de centrodelantero, uno de los sectores que el club busca reforzar.
Hasta el momento no existen negociaciones formales abiertas, pero el escenario posterior al Mundial permite que las conversaciones puedan reactivarse. En Boca entienden que muchos movimientos de mercado se aceleran una vez que finalizan las competencias internacionales, y Aguirre no sería la excepción.
El delantero, por su parte, había sido cauto al hablar de su futuro y se mantuvo enfocado en la selección durante todo el certamen. Sin embargo, con Uruguay ya fuera de competencia, su situación contractual y deportiva vuelve a quedar bajo análisis de los clubes interesados.
Por ahora, Boca sigue evaluando alternativas sin apuro, pero el nombre de Aguirre volvió a ganar fuerza en la consideración interna. Su perfil encaja en la búsqueda de un atacante con presencia física y experiencia, aunque cualquier avance dependerá de las condiciones económicas y de la postura de Tigres en una eventual negociación.
