La selección de Paraguay ajusta su preparación final rumbo a la gran cita internacional, mientras la lista de convocados dejó una de las noticias más resonantes en el entorno de Boca Juniors: la ausencia de Adam Bareiro en la nómina para el Mundial 2026. El delantero, afectado por molestias físicas recientes, quedó fuera de la consideración del entrenador Gustavo Alfaro, quien priorizó jugadores en plenitud física para afrontar el torneo.
La decisión generó repercusión inmediata en el mundo Xeneize, ya que el atacante de 29 años atraviesa un momento clave de recuperación tras un primer semestre marcado por altibajos y problemas musculares. En ese contexto, la determinación del cuerpo técnico paraguayo fue interpretada como una medida preventiva para evitar riesgos mayores en una competencia de alta exigencia.
EL ESTADO FÍSICO Y EL PLAN DE RECUPERACIÓN
Según se desprende del entorno del jugador, la principal razón de la exclusión está vinculada a la falta de continuidad física en las últimas semanas. Las molestias musculares que arrastra desde el cierre de la temporada limitaron su preparación y le impidieron alcanzar el ritmo competitivo necesario para sostener un lugar en la lista definitiva.
En el cuerpo médico del jugador consideran que la prioridad ahora es completar una recuperación progresiva y ordenada, sin apurar plazos. El objetivo es que el delantero pueda volver a entrenarse a la par de sus compañeros una vez superadas por completo las cargas físicas acumuladas durante el semestre.
El entorno del atacante sostiene que la decisión de quedar al margen del Mundial puede incluso resultar beneficiosa a mediano plazo, ya que le permitirá enfocarse de lleno en su recuperación sin la exigencia adicional de una competencia internacional de máxima intensidad.
UN PROCESO PENSADO A FUTURO
De cara a lo que viene, el plan de trabajo está centrado en fortalecer la condición física general del jugador y reducir el riesgo de recaídas. La intención es que pueda reincorporarse a la actividad competitiva en óptimas condiciones para el próximo tramo de la temporada, donde Boca afrontará compromisos decisivos a nivel local e internacional.
El propio cuerpo técnico de la selección paraguaya dejó abierta la posibilidad de un regreso futuro, siempre que el delantero recupere su mejor versión física y futbolística. Mientras tanto, el foco está puesto exclusivamente en su evolución diaria y en la respuesta que muestre a las cargas de entrenamiento.
Por ahora, Bareiro continuará trabajando en Buenos Aires con un esquema de recuperación progresiva, apuntando a recuperar ritmo y continuidad. El objetivo es claro: volver a su mejor forma física para reaparecer con protagonismo en el segundo semestre del año, una vez que las molestias queden definitivamente atrás.

